La dieta flexible (en inglés flexitarian diet ) consiste en una dieta que, como el propio término sugiere, permite perder peso siguiendo una dieta de forma flexible.
Es un tipo de dieta que ha estado muy de moda en los últimos tiempos, porque además de ser más fácil de seguir que otras dietas demasiado restrictivas, permite al mismo tiempo conseguir resultados de forma eficaz.
Veamos cómo configurar la dieta flexible y todos los beneficios para el organismo.
Dieta flexible: ¿qué es?
¿Es realmente posible adelgazar de forma efectiva sin renunciar a los alimentos que más nos gustan?
La experiencia demuestra que para perder peso es necesario reducir la ingesta diaria de calorías, manteniendo la ingesta correcta de proteínas para no perder ni siquiera la masa magra.
En cuanto a los alimentos a comer, sin embargo, aunque se recomienda comer alimentos sanos y buenos para nuestro organismo, también es cierto que de vez en cuando podemos permitirnos un “diet break” sin que tenga efectos catastróficos en la línea. .
La dieta flexible se basa en este concepto y demuestra lo importante que es tomar la cantidad adecuada de macronutrientes todos los días sin privarnos de los alimentos que más nos gustan.
Es decir, manteniendo bajo control las calorías y los macronutrientes, también es posible comer una hamburguesa con patatas fritas, un helado o un postre en una dieta.
Cómo seguir la dieta flexible
Como en todas las dietas serias, “equilibrio” es la palabra clave.
La dieta flexible se declina de diferentes formas según el estilo de vida de quien la practica: estudiante, trabajador sedentario, horario regular o irregular, etc.
De hecho, cada uno de nosotros tiene necesidades nutricionales muy diferentes que siempre deben ser respetadas.
Las verduras y las proteínas están en el centro de la dieta, pero puedes darte de todo, siempre que respetes las proporciones adecuadas. La idea básica es que para mantenerse saludable, no debe privarse de nada.
Otro elemento a tener en cuenta a la hora de elegir seguir una dieta es la parte emocional de nuestro hambre: es bien sabido, de hecho, que entregarse a momentos de placer gustativo contribuye al bienestar general del individuo. Por eso, la dieta flexible incluye chocolate, carne, pescado, dulces, fiambres y una comida completamente gratis durante la semana.
Como en toda dieta saludable, se prefieren los productos frescos y de kilómetro cero.
La dieta flexible es un tipo de dieta sin privaciones particulares que permite sentirse desintoxicado y adelgazar de manera efectiva, pero los nutricionistas siempre recalcan que una dieta no es suficiente para mejorar nuestro bienestar psicofísico: siempre debemos practicar actividad física, especialmente para los que llevan una vida sedentaria.
La dieta flexible también puede ser seguida por casi toda la familia, excluyendo, por supuesto, a los niños.
Se recomienda la ingesta diaria de cereales, verduras y fruta fresca, mientras que tres o cuatro veces por semana se recomienda comer legumbres.
Muy saludable es el consejo de los snacks, que ayudan a romper la urgencia del hambre a lo largo del día: fruta seca o deshidratada, almendras, ciruelas, barritas de semillas o frutos secos o un chocolate negro.
¿Qué hacer si tienes que comer en un restaurante? ¡Con la dieta flexible puedes pedir todo lo que quieras, siempre que esté dentro de las macros y calorías diarias!



















