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Niños: 10 reglas para ser obedecido sin levantar la voz

¿Cuántas veces le ha pasado a gritar a los niños? Educarlos bien sin perder la paciencia es sin duda la tarea más difícil para un padre. Nadie tiene superpoderes ni un manual que describa los comportamientos perfectos para criar bien a sus hijos, pero también es cierto que se puede lograr un buen resultado educativo cambiando ciertos comportamientos en los adultos.

La primera regla fundamental es recordar que el ejemplo es de fundamental importancia para que los niños sigan las reglas, por ello es importante acompañar las palabras a los hechos, demostrando a los pequeños que las prohibiciones no son un límite para su persona sino una ayuda para señalar ellos en el camino correcto.

Educar a los niños sin gritos es posible y recomendable para corregir su comportamiento. Una actitud firme y una mirada decidida serán más que suficientes para recuperarlos como es debido.

Descubramos 10 reglas para que los niños obedezcan sin gritar :

1) Cambiar la comunicación

Una de las primeras formas de hacer que los niños obedezcan es cambiar el tipo de comunicación . Ser autoritario no significa gritar y usar modales fuertes para imponer las propias ideas a través de tonos de voz exagerados e inadecuados, porque incluso este comportamiento podría ser imitado por los pequeños y sobre todo malinterpretado. Por el contrario, desarrollar un lenguaje educativo hará crecer a los niños sin que desarrollen una actitud desafiante hacia lo prohibido. Cada prohibición debe ir siempre acompañada de una explicación lógica del porqué; sólo así no surgirán actitudes provocativas.

2) Adaptar la comunicación

Amistad, diálogo, desapego . Estas son tres de las palabras clave en una relación padre-hijo. Están presentes en todas las fases de crecimiento de la vida del niño, pero deben ser “administrados” de manera diferente según la edad del niño, teniendo siempre en cuenta su carácter. Un padre debe ser amigo de su hijo para poder escuchar y aconsejar, sin tener que dar órdenes. No hay necesidad de gritar, solo habla: el diálogo adecuado es capaz de crear complicidad y respeto mutuo, dos elementos que son la base de la escucha activa. El desapego es lo que necesita el padre para ser objetivo con su hijo; de esta manera el niño tendrá la oportunidad de desarrollar su propio potencial y el padre poder asesorarlo de la mejor manera posible durante su crecimiento.

3) Comunicación no verbal

Otra regla educativa que hay que escuchar es cambiar radicalmente de actitud . Los niños equivocadamente, atormentados por los constantes gritos, pudieron entender que solo los que gritan más fuerte tienen razón y tienen derecho a imponer sus ideas, terminando por no escuchar más. La comunicación no verbal juega un papel fundamental en la crianza de los hijos. Una mirada directa acompañada de un tono de voz tranquilo y decidido inspira respeto y hará que los padres parezcan más autoritarios y firmes en sus ideas. De esta forma los niños comprenderán que sólo a través del diálogo y los tonos sosegados se puede lograr un diálogo, sin necesidad de alzar la voz para ser escuchado.

4) Idioma adecuado

A la hora de exponer las normas a los niños, es de fundamental importancia utilizar un lenguaje impersonal y objetivo , sin imperativos que puedan suscitar reacciones contrarias. Además, es importante explicar por qué ciertos comportamientos no son correctos, distinguiendo bien lo que antes se podía hacer de lo que ahora se debe evitar. De esta forma el niño aprenderá las reglas sin verlas como restricciones. Así que sería mejor sustituir la clásica frase “¿De quién es la culpa?” con “¿Qué pasó?”, de esta manera nos centraremos en las verdaderas razones de lo sucedido.

5) Autocontrol…

El autocontrol no surge de forma espontánea y repentina, sino que es un ejercicio conductual que requiere mucha constancia y compromiso. Después de un largo día de trabajo en el que se acumula mucho estrés, puede ocurrir que se sume una carga emocional desproporcionada a los regaños de los niños. Por eso es bueno distinguir emociones , sin añadir estados de ánimo que no pertenezcan a ese momento en particular. En los momentos en que crece la tensión, es fundamental que los adultos encuentren su propio espacio para desahogarse, sin volcar las tensiones en los niños.

6)… Incluso en las cosas pequeñas

El autocontrol, además de moderar las reacciones impulsivas, debe ayudar al padre a no identificar cada pequeño gesto ingenuo o erróneo del niño como negativo y a corregir . El niño, como tal, todavía tiene que aprenderlo todo, y para aprenderlo tiene que experimentar. Como también dice el famoso proverbio, equivocándose se aprende : sólo probando, experimentando y equivocándose, el niño entenderá directamente lo que está bien y lo que no. Hay que saber reconocer sus pequeños errores por lo que son y con calma, explicarles lo que hicieron y por qué se corrigió o no.

7) Nadie es perfecto

Cada vez que nace un niño, nacen un padre y una madre. Las palabras del pediatra español Carlos Gonzales en su libro Padres e hijos juntos , nos hacen reflexionar sobre cuánto el niño y los padres representan roles totalmente nuevos para todos los miembros de la naciente familia. Mientras que el niño debe aprender todo del mundo y de las personas que lo rodean, los padres deben aprender a ser padres, para transmitir los valores correctos y hacerlo de la manera correcta. Sucede que tiene una actitud que se considera correcta hacia su hijo, solo para descubrir que no le ayuda a crecer bien; y pasa en días estresantes levantar la voz, quizás por algo superfluo. Lo importante es saber reconocer el error y corregir la conducta.

8) El poder de la autoridad

Como diría Ben Parker ” un gran poder conlleva una gran responsabilidad “. El padre juega un papel muy importante para el niño: tiene poder de decisión, enseña pero sobre todo da buen ejemplo . Si quieres transmitir buenas costumbres y respeto, tienes que ser el primero en comportarte de la forma correcta , con tus hijos y con cualquier otra persona. Incluso en las situaciones más habituales, a la hora de hacer la compra en el supermercado o de un paseo por el parque, debes mostrarte siempre amable y sonriente: además de mejorar tu estado de ánimo, se transmitirá una buena educación a tu hijo. Una vez aprendido, no habrá necesidad de llegar a los gritos.por una reprensión; bastará con ser respetuoso y hablar claro.

9) Di no

Los no son las respuestas más difíciles de dar para los padres y las más irritantes de recibir para un niño, pero son esenciales a medida que crecen. Es muy importante saber utilizarlos correctamente, para no presenciar reacciones desproporcionadas. Si decide utilizarlo, tiene que permanecer decidido y perseverar en el “no”; un cambio de opinión haría que el niño dudara de la verdadera fuerza de esta palabra. Un “no” nunca es bien recibido, por lo que hay que saber explicar bien por qué no se puede satisfacer ese pedido y tener paciencia; si el niño pide otras explicaciones, será justo dárselas para educarlo mejor. Pero cuidado con no exagerar : los niños acostumbrados a que siempre les digan que no, a la larga empiezan a no valorarlo.

10) Autonomía

Desarrollar la independencia y fomentar la autonomía de los más pequeños es fundamental para que se conviertan en adultos autosuficientes y capaces de crecer respetando las normas que la sociedad impone. Ayudarlos constantemente con las actividades más sencillas, como vestirlos, atarlos los zapatos y preparar el maletín, les ahorrará tiempo pero no los inducirá a desarrollar sus habilidades. Aprender a hacer les ayudará a sentirse más seguros y relacionarse con otros compañeros.

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